Declaración de solaridad con Dr. Hussam Abu Safieh

El Dr. Hussam Abu Safiya es un médico y defensor de los derechos humanos
palestino, pediatra y director del Hospital Kamal Adwan. Desde el inicio del
genocidio, el doctor se había negado a evacuar el hospital como le habían pedido
las fuerzas militares israelíes, por temor a abandonar a sus pacientes. El 25 de
octubre de 2024, el ejército israelí irrumpió brutalmente en el hospital, bombardeó
sus edificios, detuvo a muchos pacientes y personal médico, y mató al hijo de Abu
Safiya como represalia por su negativa a abandonar el hospital. El hijo de Hussam
Abu Safiya fue atacado por un dron mientras se refugiaba en el hospital con su
familia.

 

Tras semanas de bombardeos constantes al hospital y sus inmediaciones que se
llevaron la vida de muchas personas y personal médico, el 27 de diciembre de 2024
las fuerzas de ocupación israelíes asaltaron el Hospital Kamal Adwan en Gaza, el
último de los 22 hospitales que apenas se mantenía operativo en el norte, y
secuestraron a su director, el Dr. Hussam Abu Safiya, entre otros médicos y
pacientes que permanecían dentro de las instalaciones.

 

Desde entonces, el Dr. Hussam Abu Safiya sigue secuestrado sin cargos y sufriendo
agresiones y torturas en las cárceles israelíes.

 

El silencio ante el sufrimiento de la población civil y los ataques contra el sistema de
salud son inaceptables e injustificables. Proteger a los médicos, al personal sanitario
y a las instalaciones sanitarias no es una opción, sino una obligación impuesta por
el derecho internacional humanitario y los valores humanos.

 

Desde Palmed España declaramos nuestra solidaridad con el Dr. Hussam Abu
Safieh y reiteramos nuestro llamamiento al respeto de la dignidad de todo el
personal sanitario, garantizando su seguridad y permitiéndoles llevar a cabo su
misión humanitaria libres de cualquier violencia, amenazas o ataque.

 

Instamos a las organizaciones internacionales y a los organismos pertinentes a que
cumplan con sus responsabilidades legales y morales, y que trabajen diligentemente
para librar a la población civil palestina en general y al personal médico en
particular, y que garanticen la rendición de cuentas por cualquier violación conforme
a la ley internacional.

 

La dignidad humana es indivisible y la justicia no debe estar sujeta a doble rasero ni
a la arbitrariedad.